Diabetes gestacional: qué es, cómo prevenirla y cómo tratarla

La diabetes gestacional es una alteración del metabolismo de la glucosa que se produce durante el embarazo. Afecta a entre el 6% y el 14% de las embarazadas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si no se controla adecuadamente, puede tener consecuencias negativas tanto para la madre como para el bebé. En este artículo te explicamos qué es la diabetes gestacional, cómo se diagnostica, cómo se previene y cómo se trata.

Qué es la diabetes gestacional y por qué se produce

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que solo aparece durante el embarazo y que suele desaparecer después del parto. Se produce cuando el páncreas de la madre no produce suficiente insulina o cuando la insulina no actúa correctamente. La insulina es la hormona encargada de regular el nivel de azúcar en la sangre. Cuando hay un déficit o una resistencia a la insulina, el azúcar se acumula en la sangre y provoca hiperglucemia.

La diabetes gestacional se debe a varios factores, entre los que se encuentran:

  • Los cambios hormonales propios del embarazo, que pueden afectar al funcionamiento de la insulina.
  • El aumento de peso durante el embarazo, que puede incrementar la resistencia a la insulina.
  • La predisposición genética, que puede hacer que algunas mujeres sean más propensas a desarrollar diabetes gestacional.
  • Los antecedentes de diabetes gestacional en embarazos anteriores, que aumentan el riesgo de padecerla de nuevo.
  • La edad avanzada, ya que el riesgo de diabetes gestacional se incrementa a partir de los 35 años.
  • El origen étnico, ya que algunas poblaciones tienen mayor prevalencia de diabetes gestacional, como las asiáticas, las afroamericanas, las hispanas o las indígenas.

Cómo se diagnostica la diabetes gestacional

La diabetes gestacional suele ser asintomática, es decir, no produce síntomas evidentes. Por eso, es importante realizar un control periódico del nivel de azúcar en la sangre durante el embarazo. La prueba más habitual para detectar la diabetes gestacional es la llamada curva de glucosa o test de O’Sullivan. Consiste en medir el nivel de glucosa en la sangre en ayunas y después de tomar una bebida azucarada. Se realiza entre las semanas 24 y 28 de gestación, aunque puede adelantarse si hay factores de riesgo. Si el resultado es superior a los valores normales, se confirma el diagnóstico de diabetes gestacional.

Los valores normales de glucosa en la sangre son:

  • En ayunas: entre 70 y 100 mg/dl
  • Una hora después de tomar la bebida azucarada: menor de 140 mg/dl
  • Dos horas después de tomar la bebida azucarada: menor de 120 mg/dl

Cómo se previene la diabetes gestacional

La prevención de la diabetes gestacional se basa en mantener unos hábitos de vida saludables antes y durante el embarazo. Algunas medidas preventivas son:

  • Llevar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y grasas saludables. Evitar el consumo excesivo de azúcares, grasas saturadas, sal y alcohol.
  • Realizar ejercicio físico moderado y adaptado al embarazo, con el asesoramiento de un profesional. El ejercicio ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a controlar el peso.
  • Controlar el peso antes y durante el embarazo, evitando el sobrepeso y la obesidad. El índice de masa corporal (IMC) ideal para una mujer embarazada es entre 18,5 y 24,9 kg/m2.
  • Seguir las indicaciones del médico y realizar las pruebas de control del nivel de glucosa en la sangre cuando se recomienden.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional suele ser asintomática, es decir, no produce síntomas evidentes. Sin embargo, algunas mujeres pueden experimentar algunos signos que pueden indicar un nivel alto de azúcar en la sangre, como:

  • Sed excesiva
  • Hambre constante
  • Orina frecuente
  • Pérdida o aumento de peso sin motivo aparente
  • Cansancio o fatiga
  • Visión borrosa
  • Infecciones recurrentes, especialmente en la piel, las vías urinarias o la vagina

Estos síntomas no son específicos de la diabetes gestacional, y pueden deberse a otras causas. Por eso, es importante realizar una prueba de detección para confirmar o descartar el diagnóstico.

¿Cuándo se realiza la prueba de detección?

La prueba de detección de la diabetes gestacional se realiza entre las semanas 24 y 28 de gestación, que es cuando se produce el mayor aumento de las hormonas que pueden afectar al metabolismo de la glucosa. Sin embargo, si hay factores de riesgo, como antecedentes familiares o personales de diabetes, sobrepeso, edad avanzada o origen étnico, la prueba se puede adelantar a las semanas 16 o 20 de gestación.

La prueba de detección consiste en medir el nivel de glucosa en la sangre en ayunas y después de tomar una bebida azucarada. Se llama curva de glucosa o test de O’Sullivan, y se realiza en el centro de salud o en el hospital. No requiere de una preparación especial, salvo estar en ayunas desde la noche anterior y no fumar ni hacer ejercicio antes de la prueba.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

El diagnóstico de la diabetes gestacional se confirma si el resultado de la prueba de detección es superior a los valores normales. Estos valores son:

  • En ayunas: entre 70 y 100 mg/dl
  • Una hora después de tomar la bebida azucarada: menor de 140 mg/dl
  • Dos horas después de tomar la bebida azucarada: menor de 120 mg/dl

Si el resultado es superior a estos valores, se considera que hay diabetes gestacional. En algunos casos, se puede realizar una prueba complementaria, llamada curva de glucosa larga o test de tolerancia oral a la glucosa, que consiste en medir el nivel de glucosa en la sangre en ayunas y después de tomar una bebida azucarada con más concentración de azúcar, y repetir la medición cada hora durante tres horas. Esta prueba es más precisa, pero también más larga y molesta.

Cómo se trata la diabetes gestacional

El tratamiento de la diabetes gestacional tiene como objetivo mantener el nivel de glucosa en la sangre dentro de los rangos normales, para evitar complicaciones para la madre y el bebé. El tratamiento se basa en:

  • Seguir una dieta personalizada, elaborada por un nutricionista, que tenga en cuenta las necesidades nutricionales de la madre y el bebé, el nivel de glucosa en la sangre, el peso y la actividad física. La dieta debe ser variada, equilibrada y fraccionada en varias comidas al día, evitando los picos de glucosa.
  • Realizar ejercicio físico regular y moderado, siempre bajo supervisión médica. El ejercicio ayuda a mejorar el uso de la glucosa por parte de los músculos y a prevenir el exceso de peso.
  • Medir el nivel de glucosa en la sangre varias veces al día, con un glucómetro o un dispositivo continuo de monitorización. Los valores óptimos de glucosa en la sangre para una mujer con diabetes gestacional son:
    • En ayunas: entre 60 y 95 mg/dl
    • Una hora después de las comidas: menor de 140 mg/dl
    • Dos horas después de las comidas: menor de 120 mg/dl
  • Administrar insulina si el nivel de glucosa en la sangre no se controla con la dieta y el ejercicio. La insulina es el único medicamento seguro para tratar la diabetes gestacional, ya que no atraviesa la placenta y no afecta al bebé. La dosis y el tipo de insulina se ajustan según las necesidades de cada mujer y se inyectan con una jeringa o una pluma.
  • Realizar un seguimiento médico frecuente, tanto de la madre como del bebé, para detectar y prevenir posibles complicaciones. Entre las pruebas que se realizan se encuentran:
    • Ecografías, para valorar el crecimiento y el desarrollo del bebé, así como el estado de la placenta y el líquido amniótico.
    • Monitorización fetal, para evaluar el ritmo cardíaco y los movimientos del bebé.
    • Pruebas de coagulación, para descartar problemas de trombosis o hemorragias.
    • Pruebas de función hepática y renal, para descartar alteraciones en el hígado o los riñones.
    • Pruebas de infección urinaria, para descartar la presencia de bacterias en la orina.

Control y tratamiento

¿Cómo controlar los niveles de azúcar en la sangre?

El control de los niveles de azúcar en la sangre es fundamental para evitar complicaciones para la madre y el bebé. Para ello, se debe medir el nivel de glucosa en la sangre varias veces al día, con un aparato llamado glucómetro o con un dispositivo de monitorización continua de glucosa. El glucómetro es un aparato pequeño y portátil que mide el nivel de glucosa en la sangre a partir de una gota de sangre que se obtiene pinchando el dedo con una lanceta. El dispositivo de monitorización continua de glucosa es un sensor que se coloca en el brazo o el abdomen y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un receptor. Ambos métodos permiten conocer el nivel de glucosa en la sangre en tiempo real y registrar los resultados en un diario o en una aplicación móvil.

Los valores óptimos de glucosa en la sangre para una mujer con diabetes gestacional son:

  • En ayunas: entre 60 y 95 mg/dl
  • Una hora después de las comidas: menor de 140 mg/dl
  • Dos horas después de las comidas: menor de 120 mg/dl

Si el nivel de glucosa en la sangre se sale de estos rangos, se debe consultar con el médico para ajustar el tratamiento.

¿Qué tipo de dieta se recomienda?

La dieta es uno de los pilares del tratamiento de la diabetes gestacional. Se debe seguir una dieta personalizada, elaborada por un nutricionista, que tenga en cuenta las necesidades nutricionales de la madre y el bebé, el nivel de glucosa en la sangre, el peso y la actividad física. La dieta debe ser variada, equilibrada y fraccionada en varias comidas al día, evitando los picos de glucosa.

Algunas recomendaciones generales son:

  • Consumir alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas. La fibra ayuda a regular el nivel de glucosa en la sangre y a prevenir el estreñimiento.
  • Consumir proteínas de calidad, como carnes magras, pescados, huevos, lácteos desnatados y derivados de la soja. Las proteínas aportan aminoácidos esenciales para el crecimiento y el desarrollo del bebé.
  • Consumir grasas saludables, como aceite de oliva, aguacate, frutos secos, semillas y pescados azules. Las grasas saludables aportan ácidos grasos esenciales para el desarrollo del cerebro y la visión del bebé.
  • Evitar el consumo excesivo de azúcares, como dulces, pasteles, galletas, refrescos, zumos, miel o mermelada. Los azúcares elevan rápidamente el nivel de glucosa en la sangre y aportan calorías vacías.
  • Evitar el consumo excesivo de grasas saturadas, como mantequilla, nata, queso curado, embutidos, carnes grasas o frituras. Las grasas saturadas aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de resistencia a la insulina.
  • Evitar el consumo de alcohol, ya que el alcohol puede alterar el nivel de glucosa en la sangre y dañar el hígado y el cerebro del bebé.
  • Evitar el consumo de sal, ya que la sal puede aumentar la presión arterial y el riesgo de preeclampsia. Se puede sustituir la sal por especias, hierbas aromáticas, limón o vinagre.

¿Qué tipo de ejercicio es adecuado?

El ejercicio físico es otro de los pilares del tratamiento de la diabetes gestacional. El ejercicio ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina, a controlar el peso, a prevenir el estreñimiento, a mejorar el estado de ánimo y a preparar el cuerpo para el parto. Se debe realizar ejercicio físico regular y moderado, siempre bajo supervisión médica y adaptado al embarazo.

Algunas recomendaciones generales son:

  • Realizar ejercicio físico al menos tres veces por semana, durante 30 minutos cada sesión. Se puede dividir el tiempo en intervalos de 10 minutos, si se prefiere.
  • Elegir actividades que sean de bajo impacto y que no supongan un riesgo de caídas o golpes, como caminar, nadar, hacer bicicleta estática, yoga, pilates o gimnasia para embarazadas.
  • Evitar actividades que sean de alto impacto o que impliquen saltos, giros, cambios bruscos de dirección o equilibrio, como correr, saltar, hacer aeróbic, esquiar o montar a caballo.
  • Evitar actividades que sean de alta intensidad o que provoquen un aumento excesivo de la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal o la presión arterial, como hacer pesas, hacer spinning, hacer HIIT o hacer deportes de competición.
  • Calentar antes de empezar el ejercicio y estirar al terminar el ejercicio, para evitar lesiones y calambres.
  • Hidratarse antes, durante y después del ejercicio, para evitar la deshidratación y el sobrecalentamiento.
  • Escuchar al cuerpo y parar el ejercicio si se siente algún síntoma de alarma, como dolor, sangrado, contracciones, mareo, náuseas, falta de aire o palpitaciones.

¿Cuándo se necesita medicación?

La medicación es el último recurso para tratar la diabetes gestacional, cuando el nivel de glucosa en la sangre no se controla con la dieta y el ejercicio. La medicación más segura y eficaz para la diabetes gestacional es la insulina, que es la hormona que regula el nivel de azúcar en la sangre. La insulina no atraviesa la placenta y no afecta al bebé. La dosis y el tipo de insulina se ajustan según las necesidades de cada mujer y se inyectan con una jeringa o una pluma. El médico o la enfermera enseñan a la mujer cómo y cuándo administrarse la insulina, y cómo conservarla y transportarla.

Existen otros medicamentos orales o inyectables para tratar la diabetes, como la metformina o las sulfonilureas, pero su seguridad y eficacia para la diabetes gestacional no están tan bien establecidas como la de la insulina. Estos medicamentos pueden atravesar la placenta y afectar al bebé, y pueden tener efectos secundarios como hipoglucemia, náuseas, diarrea o alergias. Por eso, solo se usan en casos excepcionales, cuando la insulina no es suficiente o está contraindicada, y siempre bajo prescripción y supervisión médica.

Riesgos y complicaciones

¿Cuáles son los riesgos para la madre?

La diabetes gestacional puede tener consecuencias negativas para la salud de la madre, si no se controla adecuadamente. Algunos de los riesgos más frecuentes son:

  • Preeclampsia, que es una complicación grave del embarazo que se caracteriza por hipertensión arterial, edema y proteinuria. Puede provocar convulsiones, daño renal, hepático o cerebral, y poner en riesgo la vida de la madre y el bebé. Se trata con medicación antihipertensiva, reposo y vigilancia. En algunos casos, se puede requerir la inducción del parto o la cesárea de urgencia.
  • Parto prematuro, que es el que se produce antes de la semana 37 de gestación. Puede causar problemas respiratorios, digestivos, neurológicos o infecciosos en el bebé. Se trata con medicación para madurar los pulmones del bebé, para detener las contracciones o para prevenir las infecciones. En algunos casos, se puede requerir la inducción del parto o la cesárea de urgencia.
  • Parto por cesárea, que es el que se realiza mediante una incisión en el abdomen y el útero. Puede tener complicaciones como infección, hemorragia, trombosis o lesión de órganos. Se trata con medicación para el dolor, para prevenir las infecciones o para favorecer la cicatrización. Se recomienda el reposo, la higiene y el cuidado de la herida, y la movilización precoz.
  • Diabetes tipo 2, que es la que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando la insulina no actúa correctamente de forma crónica. Puede provocar complicaciones como enfermedades cardiovasculares, renales, oculares o nerviosas. Se trata con dieta, ejercicio, medicación oral o inyectable. Se recomienda realizar pruebas de glucosa en la sangre periódicamente y mantener unos hábitos de vida saludables.

¿Cuáles son los riesgos para el bebé?

La diabetes gestacional puede tener consecuencias negativas para la salud del bebé, si no se controla adecuadamente. Algunos de los riesgos más frecuentes son:

  • Macrosomía, que es el exceso de peso y tamaño del bebé al nacer. Puede dificultar el parto y causar lesiones en el bebé o en la madre. Se trata con vigilancia ecográfica, control del peso materno y del nivel de glucosa en la sangre. En algunos casos, se puede requerir la inducción del parto o la cesárea electiva.
  • Hipoglucemia neonatal, que es el descenso del nivel de glucosa en la sangre del bebé tras el nacimiento. Puede provocar síntomas como temblores, irritabilidad, somnolencia, dificultad para alimentarse o convulsiones. Se trata con la administración de glucosa por vía oral o intravenosa. Se recomienda la lactancia materna precoz y frecuente, y el control del nivel de glucosa en la sangre del bebé.
  • Hiperbilirrubinemia, que es el aumento de la bilirrubina en la sangre del bebé, que le da un color amarillento a la piel y a los ojos. Se debe a la incompatibilidad entre el grupo sanguíneo de la madre y el del bebé, o a la destrucción de los glóbulos rojos del bebé por la hiperglucemia materna. Se trata con fototerapia o con transfusión de sangre, en los casos más graves. Se recomienda la lactancia materna y el control de la bilirrubina en la sangre del bebé.
  • Síndrome de dificultad respiratoria, que es la dificultad para respirar del bebé debido a la falta de madurez de los pulmones o a la presencia de líquido en los alvéolos. Se trata con oxígeno, ventilación mecánica o surfactante, una sustancia que ayuda a mantener abiertos los alvéolos. Se recomienda la prevención con medicación para madurar los pulmones del bebé, si hay riesgo de parto prematuro, y el control de la respiración del bebé.
  • Malformaciones congénitas, que son los defectos en el desarrollo de algunos órganos o tejidos del bebé. Pueden afectar al corazón, al cerebro, al sistema nervioso, al sistema digestivo, al sistema urinario o al sistema esquelético. Se pueden detectar mediante ecografías o pruebas genéticas, y se pueden tratar con cirugía o con terapias específicas, según el caso. Se recomienda la prevención con ácido fólico antes y durante el embarazo, y el control del nivel de glucosa en la sangre de la madre.
  • Diabetes tipo 1, que es la que se produce cuando el páncreas no produce insulina o la produce en cantidades muy bajas. Se debe a la destrucción de las células beta del páncreas por el sistema inmunitario, que las reconoce como extrañas. Se trata con la administración de insulina por vía subcutánea o con un dispositivo de infusión continua. Se recomienda la prevención con lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y el control del nivel de glucosa en la sangre del bebé.

¿Cómo prevenir las complicaciones?

La prevención de las complicaciones de la diabetes gestacional se basa en mantener un control adecuado del nivel de glucosa en la sangre, tanto de la madre como del bebé. Para ello, se debe seguir el tratamiento indicado por el médico, que puede incluir dieta, ejercicio, insulina u otros medicamentos. Además, se debe realizar un seguimiento médico frecuente, tanto de la madre como del bebé, para detectar y tratar posibles problemas. Entre las pruebas que se realizan se encuentran:

  • Ecografías, para valorar el crecimiento y el desarrollo del bebé, así como el estado de la placenta y el líquido amniótico.
  • Monitorización fetal, para evaluar el ritmo cardíaco y los movimientos del bebé.
  • Pruebas de coagulación, para descartar problemas de trombosis o hemorragias.
  • Pruebas de función hepática y renal, para descartar alteraciones en el hígado o los riñones.
  • Pruebas de infección urinaria, para descartar la presencia de bacterias en la orina.
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Cómo vivir con la diabetes gestacional

La diabetes gestacional es una condición que requiere de un cuidado constante y de un seguimiento médico regular, pero que no impide llevar una vida normal y saludable. Algunas recomendaciones para vivir con la diabetes gestacional son:

  • Seguir las pautas de alimentación, ejercicio y medicación que te indique tu médico o tu nutricionista, y adaptarlas a tus necesidades y preferencias.
  • Controlar el nivel de glucosa en la sangre con frecuencia, y anotar los resultados en un diario o en una aplicación móvil. Así podrás detectar posibles desajustes y corregirlos a tiempo.
  • Acudir a las consultas y a las pruebas que te programen tu médico o tu matrona, y resolver todas las dudas que te surjan sobre tu salud y la de tu bebé.
  • Buscar apoyo emocional en tu pareja, tu familia, tus amigos o en grupos de otras mujeres con diabetes gestacional. Compartir tus experiencias, tus miedos y tus alegrías te ayudará a afrontar mejor la situación.
  • Informarte sobre la diabetes gestacional, sus causas, sus síntomas, sus tratamientos y sus complicaciones. Cuanto más sepas sobre tu condición, más preparada estarás para manejarla.
  • Disfrutar de tu embarazo y de tu bebé, sin dejar que la diabetes gestacional te impida vivir esta etapa tan especial y bonita de tu vida.

¿Cómo se monitoriza el embarazo?

El embarazo con diabetes gestacional requiere de una monitorización más frecuente y exhaustiva que el embarazo normal, para asegurar el bienestar de la madre y del bebé. La monitorización se realiza mediante consultas y pruebas que se programan según el trimestre de gestación y el grado de control de la diabetes. Algunas de las consultas y pruebas que se realizan son:

  • Consultas con el médico o la matrona, para controlar el peso, la tensión arterial, el nivel de glucosa en la sangre, el estado de la herida de la cesárea (si se ha realizado), el estado de ánimo y las dudas o preocupaciones de la madre.
  • Consultas con el nutricionista, para revisar el plan de alimentación, el consumo de calorías y nutrientes, el control del peso y las posibles intolerancias o alergias alimentarias.
  • Consultas con el endocrinólogo, para ajustar la dosis y el tipo de insulina o de otros medicamentos, si se necesitan, y para evaluar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 después del parto.
  • Ecografías, para valorar el crecimiento y el desarrollo del bebé, así como el estado de la placenta y el líquido amniótico. Se realizan al menos cuatro ecografías durante el embarazo: una en el primer trimestre, para confirmar el embarazo y la fecha probable de parto; una en el segundo trimestre, para descartar malformaciones congénitas y medir el pliegue nucal; una en el tercer trimestre, para medir el peso y el tamaño del bebé, la posición de la placenta y el grado de madurez de los pulmones; y una en el último mes, para verificar la posición del bebé y el nivel de líquido amniótico.
  • Monitorización fetal, para evaluar el ritmo cardíaco y los movimientos del bebé. Se realiza mediante un aparato llamado cardiotocógrafo, que registra las contracciones uterinas y las variaciones del latido del bebé. Se realiza al menos una vez por semana a partir de la semana 32 de gestación, o antes si hay factores de riesgo o síntomas de alarma.
  • Pruebas de coagulación, para descartar problemas de trombosis o hemorragias. Se realizan mediante un análisis de sangre que mide el tiempo de protrombina (TP), el tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA) y el fibrinógeno. Se realizan al menos una vez por trimestre, o más a menudo si hay antecedentes de trombofilia o preeclampsia.
  • Pruebas de función hepática y renal, para descartar alteraciones en el hígado o los riñones. Se realizan mediante un análisis de sangre que mide la alanina aminotransferasa (ALT), la aspartato aminotransferasa (AST), la bilirrubina, la creatinina y el nitrógeno ureico. Se realizan al menos una vez por trimestre, o más a menudo si hay antecedentes de enfermedad hepática o renal, o si hay síntomas de preeclampsia o infección urinaria.
  • Pruebas de infección urinaria, para descartar la presencia de bacterias en la orina. Se realizan mediante un análisis de orina que mide el pH, la densidad, la glucosa, las proteínas, los leucocitos, los nitritos y las bacterias. Se realizan al menos una vez por trimestre, o más a menudo si hay síntomas de infección urinaria, como ardor, dolor, fiebre o sangre en la orina.

Parto

¿Cuándo se induce el parto?

El parto con diabetes gestacional se suele inducir entre la semana 38 y la 40 de gestación, para evitar el riesgo de complicaciones por un embarazo prolongado o por un bebé demasiado grande. La inducción del parto consiste en provocar las contracciones uterinas mediante la administración de medicamentos, como la oxitocina o las prostaglandinas, o mediante la rotura artificial de la bolsa de las aguas. La inducción del parto se realiza en el hospital, bajo supervisión médica y con monitorización fetal continua.

¿Qué tipo de parto es recomendable?

El tipo de parto con diabetes gestacional depende de varios factores, como el tamaño y la posición del bebé, el estado de la madre, el nivel de glucosa en la sangre, el grado de dilatación y el progreso del parto. El tipo de parto más recomendable es el parto vaginal, que es el que se produce por la vía natural, a través de la vagina. El parto vaginal tiene ventajas para la madre y el bebé, como una recuperación más rápida, una menor probabilidad de infección, una mayor facilidad para la lactancia y un mejor contacto piel con piel. El parto vaginal se puede facilitar con la aplicación de anestesia epidural, que es una técnica que bloquea el dolor de las contracciones y del expulsivo, sin afectar al nivel de conciencia ni al movimiento de la madre. La anestesia epidural se administra mediante una inyección en la zona lumbar, y se puede regular según las necesidades de la madre.

El otro tipo de parto posible es el parto por cesárea, que es el que se realiza mediante una incisión en el abdomen y el útero. El parto por cesárea se reserva para los casos en los que el parto vaginal no es posible o seguro, como cuando el bebé es muy grande, está en una posición anormal, tiene sufrimiento fetal, o hay alguna complicación materna, como preeclampsia, placenta previa o infección. El parto por cesárea se realiza en el quirófano, bajo anestesia general o regional, y con monitorización fetal continua.

Postparto

¿Cómo se controlan los niveles de azúcar en la sangre después del parto?

Los niveles de azúcar en la sangre después del parto suelen volver a la normalidad en la mayoría de las mujeres con diabetes gestacional, ya que desaparecen los factores hormonales que alteraban el metabolismo de la glucosa. Sin embargo, se debe realizar un control de los niveles de azúcar en la sangre después del parto, para confirmar que no hay diabetes tipo 2. El control se realiza mediante una prueba de glucosa en la sangre en ayunas, que se hace entre las 24 y las 48 horas después del parto, y mediante una curva de glucosa o un test de tolerancia oral a la glucosa, que se hace entre las 6 y las 12 semanas después del parto. Si el resultado es normal, se recomienda repetir la prueba cada año, o cada tres años si no hay factores de riesgo. Si el resultado es alterado, se confirma el diagnóstico de diabetes tipo 2 y se inicia el tratamiento correspondiente.

¿Cómo prevenir la diabetes tipo 2?

La diabetes tipo 2 es una complicación a largo plazo de la diabetes gestacional, que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando la insulina no actúa correctamente de forma crónica. La diabetes tipo 2 puede provocar complicaciones como enfermedades cardiovasculares, renales, oculares o nerviosas. La prevención de la diabetes tipo 2 se basa en mantener unos hábitos de vida saludables, que incluyen:

  • Llevar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y grasas saludables. Evitar el consumo excesivo de azúcares, grasas saturadas, sal y alcohol.
  • Realizar ejercicio físico regular y moderado, al menos tres veces por semana, durante 30 minutos cada sesión. Elegir actividades que sean de bajo impacto y que no supongan un riesgo de lesiones, como caminar, nadar, hacer bicicleta estática, yoga o pilates.
  • Controlar el peso, evitando el sobrepeso y la obesidad. El índice de masa corporal (IMC) ideal para una mujer es entre 18,5 y 24,9 kg/m2.
  • Dejar de fumar, si se fuma, o no empezar a fumar, si no se fuma. El tabaco aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de resistencia a la insulina.
  • Realizar pruebas de glucosa en la sangre periódicamente, para detectar posibles alteraciones y corregirlas a tiempo. Se recomienda realizar una prueba de glucosa en la sangre en ayunas cada año, o cada tres años si no hay factores de riesgo. También se recomienda realizar una curva de glucosa o un test de tolerancia oral a la glucosa cada tres o cinco años, o más a menudo si hay antecedentes de diabetes gestacional o de diabetes tipo 2.

Estas medidas pueden reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 50% o más, según diversos estudios. Además, pueden mejorar la calidad de vida y la salud general de la mujer.

¿Cómo cuidar al bebé?

El bebé de una madre con diabetes gestacional puede necesitar cuidados especiales después del nacimiento, para prevenir o tratar posibles problemas de salud. Algunos de los cuidados que se deben tener en cuenta son:

  • Controlar el nivel de glucosa en la sangre del bebé, para detectar y tratar la hipoglucemia neonatal. Se realiza mediante una punción en el talón o en el dedo del bebé, y se repite cada dos o cuatro horas, o según las indicaciones médicas. Si el nivel de glucosa es bajo, se administra glucosa por vía oral o intravenosa, según la gravedad del caso.
  • Controlar el nivel de bilirrubina en la sangre del bebé, para detectar y tratar la hiperbilirrubinemia. Se realiza mediante una medición en la piel o en la sangre del bebé, y se repite cada 24 horas, o según las indicaciones médicas. Si el nivel de bilirrubina es alto, se aplica fototerapia o se realiza una transfusión de sangre, según la gravedad del caso.
  • Controlar la respiración del bebé, para detectar y tratar el síndrome de dificultad respiratoria. Se realiza mediante la observación de los movimientos respiratorios, la frecuencia respiratoria, el color de la piel y la saturación de oxígeno del bebé. Si hay signos de dificultad respiratoria, se administra oxígeno, ventilación mecánica o surfactante, según la gravedad del caso.
  • Controlar el crecimiento y el desarrollo del bebé, para detectar y tratar posibles retrasos o anomalías. Se realiza mediante la medición del peso, la talla, el perímetro cefálico y el perímetro abdominal del bebé, y mediante la evaluación de sus reflejos, su tono muscular, su audición y su visión. Si hay signos de retraso o anomalía, se realiza un estudio más detallado y se aplica el tratamiento adecuado, según el caso.
  • Fomentar la lactancia materna, para aportar al bebé los nutrientes, las defensas y el afecto que necesita. La lactancia materna ayuda a prevenir la hipoglucemia neonatal, la hiperbilirrubinemia, las infecciones, las alergias y la diabetes tipo 1. Además, favorece el vínculo entre la madre y el bebé, y facilita la recuperación de la madre. Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y complementada con otros alimentos hasta los dos años o más.

Estos cuidados pueden mejorar la salud y el bienestar del bebé, y prevenir posibles complicaciones a corto y a largo plazo.

Productos y aplicaciones

Existen diversos productos y aplicaciones que pueden facilitar el control y el tratamiento de la diabetes gestacional, tanto para la madre como para el bebé. Algunos de estos productos y aplicaciones son:

Medidores de glucosa en sangre

Los medidores de glucosa en sangre son aparatos que permiten conocer el nivel de azúcar en la sangre en tiempo real y registrar los resultados en un diario o en una aplicación móvil. Son imprescindibles para el control de la diabetes gestacional, ya que ayudan a ajustar el tratamiento y a prevenir complicaciones. Existen dos tipos de medidores de glucosa en sangre: los glucómetros y los sistemas de monitorización continua de glucosa.

  • Los glucómetros son aparatos pequeños y portátiles que miden el nivel de glucosa en la sangre a partir de una gota de sangre que se obtiene pinchando el dedo con una lanceta. El resultado se muestra en una pantalla en pocos segundos. Los glucómetros son fáciles de usar y económicos, pero requieren de un pinchazo cada vez que se quiere medir el nivel de glucosa.
  • Los sistemas de monitorización continua de glucosa son dispositivos que miden el nivel de glucosa en el líquido intersticial, que es el que rodea a las células, mediante un sensor que se coloca en el brazo o el abdomen y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un receptor. El resultado se muestra en una pantalla o en una gráfica, y se puede consultar en cualquier momento. Los sistemas de monitorización continua de glucosa son cómodos y precisos, pero requieren de un cambio de sensor cada 10 o 14 días, y de una calibración con un glucómetro cada 12 horas.

Algunos ejemplos de medidores de glucosa en sangre son:

  • Abbott: Es una empresa líder en el mercado de los medidores de glucosa en sangre, que ofrece dos productos: el FreeStyle Libre y el FreeStyle Libre 2. El FreeStyle Libre es un sistema de monitorización continua de glucosa que se compone de un sensor que se coloca en el brazo y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un lector. El FreeStyle Libre 2 es una versión mejorada del FreeStyle Libre, que además de medir el nivel de glucosa, también mide el ritmo cardíaco y las variaciones de temperatura. Ambos productos son compatibles con la aplicación FreeStyle LibreLink, que permite consultar los datos de glucosa, establecer alarmas, compartir los resultados con el médico o con otras personas, y acceder a consejos y recursos educativos.
  • Dexcom: Es otra empresa líder en el mercado de los medidores de glucosa en sangre, que ofrece el producto Dexcom G6. El Dexcom G6 es un sistema de monitorización continua de glucosa que se compone de un sensor que se coloca en el abdomen y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un receptor. El Dexcom G6 es compatible con la aplicación Dexcom G6, que permite consultar los datos de glucosa, establecer alarmas, compartir los resultados con el médico o con otras personas, y acceder a consejos y recursos educativos.

Aplicaciones para el control de la diabetes gestacional

Las aplicaciones para el control de la diabetes gestacional son programas informáticos que se pueden descargar en el móvil o en la tableta, y que ayudan a gestionar la diabetes gestacional de forma fácil y cómoda. Algunas de las funciones que ofrecen estas aplicaciones son:

  • Registrar los niveles de glucosa en la sangre, el peso, la tensión arterial, la actividad física, la alimentación y la medicación.
  • Mostrar los resultados en gráficas, tablas o informes, y compararlos con los objetivos establecidos.
  • Enviar alertas o recordatorios para medir el nivel de glucosa, tomar la medicación, hacer ejercicio o comer de forma saludable.
  • Conectar con el medidor de glucosa, el sensor de monitorización continua de glucosa, el glucómetro o el dispositivo de infusión continua de insulina, para sincronizar los datos de forma automática.
  • Compartir los datos con el médico, el nutricionista, la matrona o con otras personas, para facilitar el seguimiento y el apoyo.
  • Acceder a información, consejos y recursos educativos sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto.

Algunos ejemplos de aplicaciones para el control de la diabetes gestacional son:

  • One Drop: Es una aplicación para el control de la diabetes que se adapta a las necesidades de las mujeres con diabetes gestacional. Permite registrar los niveles de glucosa, el peso, la tensión arterial, la actividad física, la alimentación y la medicación, y mostrarlos en gráficas y tablas. También permite enviar alertas y recordatorios, conectar con el medidor de glucosa, el sensor de monitorización continua de glucosa o el glucómetro, y compartir los datos con el médico o con otras personas. Además, ofrece información, consejos y recursos educativos sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto, y acceso a un coach personalizado que ofrece apoyo y orientación.
  • Livongo: Es un programa de gestión de la diabetes que se compone de un medidor de glucosa, una aplicación móvil y un servicio de coaching. El medidor de glucosa mide el nivel de azúcar en la sangre y envía los datos a la aplicación móvil, que los muestra en gráficas y tablas, y ofrece mensajes personalizados y motivadores. La aplicación móvil también permite registrar el peso, la tensión arterial, la actividad física, la alimentación y la medicación, y enviar alertas y recordatorios. El servicio de coaching ofrece apoyo y orientación por parte de profesionales de la salud, que se comunican con la usuaria por teléfono, mensaje o video. El programa está diseñado para ayudar a las mujeres con diabetes gestacional a controlar su nivel de glucosa, a prevenir complicaciones y a mejorar su calidad de vida.

Programas educativos online

Los programas educativos online son cursos o talleres que se imparten a través de internet, y que tienen como objetivo informar y formar a las mujeres con diabetes gestacional sobre su condición, su tratamiento y sus cuidados. Algunos de los beneficios que ofrecen estos programas son:

  • Acceder a información actualizada, veraz y contrastada sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto, y resolver las dudas que se puedan tener al respecto.
  • Aprender habilidades y estrategias para manejar la diabetes gestacional de forma eficaz y segura, como medir el nivel de glucosa, seguir una dieta adecuada, hacer ejercicio, tomar la medicación o prepararse para el parto.
  • Recibir consejos y recomendaciones para mejorar el bienestar físico y emocional de la madre y del bebé, como relajarse, respirar, dormir, alimentarse, hidratarse o cuidarse la piel.
  • Interactuar con otras mujeres con diabetes gestacional, que comparten sus experiencias, sus miedos y sus alegrías, y que ofrecen apoyo y comprensión.
  • Contar con el asesoramiento y la supervisión de profesionales de la salud, que orientan y evalúan el progreso de las participantes, y que responden a sus consultas y sugerencias.

Algunos ejemplos de programas educativos online son:

  • Diabetes y Embarazo: Es un curso online gratuito, impartido por la Fundación para la Diabetes, que tiene como objetivo informar y formar a las mujeres con diabetes gestacional sobre su condición, su tratamiento y sus cuidados. El curso consta de cuatro módulos, que abordan los siguientes temas: qué es la diabetes gestacional, cómo se diagnostica y se trata, cómo se controla el nivel de glucosa, cómo se alimenta y se ejercita la madre, cómo se monitoriza el embarazo y el parto, y cómo se previene la diabetes tipo 2. El curso incluye vídeos, textos, imágenes, actividades, autoevaluaciones y un foro de debate. El curso se puede realizar a cualquier hora y desde cualquier dispositivo, y tiene una duración aproximada de 10 horas.
  • Gestational Diabetes: Es un taller online gratuito, impartido por la American Diabetes Association, que tiene como objetivo informar y formar a las mujeres con diabetes gestacional sobre su condición, su tratamiento y sus cuidados. El taller consta de tres sesiones, que abordan los siguientes temas: qué es la diabetes gestacional, cómo se diagnostica y se trata, cómo se controla el nivel de glucosa, cómo se alimenta y se ejercita la madre, cómo se monitoriza el embarazo y el parto, y cómo se previene la diabetes tipo 2. El taller incluye vídeos, textos, imágenes, actividades, autoevaluaciones y un chat en vivo. El taller se realiza en horarios fijos y desde cualquier dispositivo, y tiene una duración aproximada de una hora por sesión.

Grupos de apoyo online

Los grupos de apoyo online son comunidades virtuales que reúnen a mujeres con diabetes gestacional, que se comunican a través de internet, y que tienen como objetivo compartir y recibir información, consejos, experiencias y emociones sobre su condición, su tratamiento y sus cuidados. Algunos de los beneficios que ofrecen estos grupos son:

  • Acceder a información actualizada, veraz y contrastada sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto, y resolver las dudas que se puedan tener al respecto.
  • Aprender de las experiencias y los testimonios de otras mujeres con diabetes gestacional, que cuentan sus vivencias, sus dificultades y sus logros, y que ofrecen consejos y recomendaciones.
  • Recibir apoyo y comprensión de otras mujeres con diabetes gestacional, que entienden lo que se siente, que escuchan y que animan, y que crean un clima de confianza y de respeto.
  • Expresar y liberar las emociones que se generan por la diabetes gestacional, como el miedo, la ansiedad, la culpa, la tristeza o la rabia, y que pueden afectar al bienestar físico y mental de la madre y del bebé.
  • Participar en actividades y eventos que fomentan la interacción y la diversión, como juegos, concursos, sorteos, charlas o encuentros.

Algunos ejemplos de grupos de apoyo online son:

  • Diabetes Gestacional: Es un grupo de Facebook, creado por la Asociación de Diabéticos de Madrid, que tiene como objetivo crear un espacio de encuentro, información, formación y apoyo para las mujeres con diabetes gestacional. El grupo cuenta con más de 5.000 miembros, que publican y comentan mensajes, fotos, vídeos, enlaces y encuestas sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto. El grupo también organiza actividades y eventos, como charlas, talleres, webinars o quedadas. El grupo es abierto y gratuito, y se puede acceder desde cualquier dispositivo y a cualquier hora.
  • Gestational Diabetes UK: Es un grupo de WhatsApp, creado por la Gestational Diabetes UK Charity, que tiene como objetivo crear un espacio de encuentro, información, formación y apoyo para las mujeres con diabetes gestacional. El grupo cuenta con más de 2.000 miembros, que envían y reciben mensajes, fotos, vídeos, audios y documentos sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto. El grupo también ofrece acceso a recursos y servicios, como guías, recetas, menús, listas de compras, calculadoras, podcasts o consultas. El grupo es cerrado y gratuito, y se puede acceder desde cualquier dispositivo y a cualquier hora.

Empresas

Existen diversas empresas que ofrecen productos o servicios relacionados con la diabetes gestacional, tanto para la madre como para el bebé. Algunas de estas empresas son:

  • Abbott: Es una empresa líder en el mercado de los medidores de glucosa en sangre, que ofrece dos productos: el FreeStyle Libre y el FreeStyle Libre 2. El FreeStyle Libre es un sistema de monitorización continua de glucosa que se compone de un sensor que se coloca en el brazo y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un lector. El FreeStyle Libre 2 es una versión mejorada del FreeStyle Libre, que además de medir el nivel de glucosa, también mide el ritmo cardíaco y las variaciones de temperatura. Ambos productos son compatibles con la aplicación FreeStyle LibreLink, que permite consultar los datos de glucosa, establecer alarmas, compartir los resultados con el médico o con otras personas, y acceder a consejos y recursos educativos.
  • Dexcom: Es otra empresa líder en el mercado de los medidores de glucosa en sangre, que ofrece el producto Dexcom G6. El Dexcom G6 es un sistema de monitorización continua de glucosa que se compone de un sensor que se coloca en el abdomen y que transmite los datos de glucosa al móvil o a un receptor. El Dexcom G6 es compatible con la aplicación Dexcom G6, que permite consultar los datos de glucosa, establecer alarmas, compartir los resultados con el médico o con otras personas, y acceder a consejos y recursos educativos.
  • One Drop: Es una empresa que ofrece una aplicación para el control de la diabetes, que se adapta a las necesidades de las mujeres con diabetes gestacional. Permite registrar los niveles de glucosa, el peso, la tensión arterial, la actividad física, la alimentación y la medicación, y mostrarlos en gráficas y tablas. También permite enviar alertas y recordatorios, conectar con el medidor de glucosa, el sensor de monitorización continua de glucosa o el glucómetro, y compartir los datos con el médico o con otras personas. Además, ofrece información, consejos y recursos educativos sobre la diabetes gestacional, el embarazo, el parto y el postparto, y acceso a un coach personalizado que ofrece apoyo y orientación.
  • Livongo: Es una empresa que ofrece un programa de gestión de la diabetes, que se compone de un medidor de glucosa, una aplicación móvil y un servicio de coaching. El medidor de glucosa mide el nivel de azúcar en la sangre y envía los datos a la aplicación móvil, que los muestra en gráficas y tablas, y ofrece mensajes personalizados y motivadores. La aplicación móvil también permite registrar el peso, la tensión arterial, la actividad física, la alimentación y la medicación, y enviar alertas y recordatorios. El servicio de coaching ofrece apoyo y orientación por parte de profesionales de la salud, que se comunican con la usuaria por teléfono, mensaje o video. El programa está diseñado para ayudar a las mujeres con diabetes gestacional a controlar su nivel de glucosa, a prevenir complicaciones y a mejorar su calidad de vida.

Tabla comparativa de los tipos de diabetes

Tipo de diabetesCausaSíntomasTratamientoComplicaciones
Diabetes tipo 1Destrucción de las células beta del páncreas por el sistema inmunitarioSed, hambre, orina frecuente, pérdida de peso, cansancio, visión borrosaInsulina, dieta, ejercicioHipoglucemia, hiperglucemia, cetoacidosis, enfermedades cardiovasculares, renales, oculares, nerviosas
Diabetes tipo 2Resistencia a la insulina o déficit de producción de insulina por el páncreasSed, hambre, orina frecuente, pérdida o aumento de peso, cansancio, visión borrosa, infeccionesDieta, ejercicio, medicación oral o inyectableHipoglucemia, hiperglucemia, enfermedades cardiovasculares, renales, oculares, nerviosas
Diabetes gestacionalAlteración del metabolismo de la glucosa durante el embarazoAsintomática o síntomas levesDieta, ejercicio, insulinaPreeclampsia, parto prematuro, parto por cesárea, diabetes tipo 2, macrosomía, hipoglucemia neonatal, hiperbilirrubinemia, síndrome de dificultad respiratoria, malformaciones congénitas, diabetes tipo 1

Tendencias y Avances en el Manejo de la Diabetes Gestacional en 2024

Monitoreo Continuo de Glucosa: La Revolución Tecnológica

El monitoreo continuo de glucosa (MCG) se ha convertido en un aliado indispensable. Dispositivos como el Dexcom G6 y el FreeStyle Libre de Abbott permiten a las mujeres embarazadas monitorear sus niveles de glucosa en tiempo real, mejorando el manejo de su condición.

Aplicaciones Móviles para un Embarazo Saludable

Aplicaciones como Gestational Diabetes Manager y MySugr ofrecen herramientas para llevar un registro de la alimentación, niveles de glucosa, y ejercicio, facilitando el seguimiento y control de la diabetes gestacional.

La Importancia de la Nutrición Personalizada

Empresas como Nutrino y PlateJoy ofrecen servicios de planificación de comidas personalizadas basadas en necesidades individuales, ayudando a mujeres con diabetes gestacional a mantener una dieta equilibrada y saludable.

Monitores de Glucosa 2024

DispositivoPrecisiónDuración del SensorConectividadPrecio
Dexcom G6Alta10 díasBluetooth$$$
FreeStyle LibreMedia14 díasNFC$$
Guardian ConnectAlta7 díasBluetooth$$$

Estrategias para un Manejo Efectivo

Educación y Soporte Online

La educación es clave. Plataformas como Diabetes.org y GestationalDiabetes.co.uk ofrecen recursos educativos, foros de discusión, y grupos de apoyo para mujeres afectadas por esta condición.

Ejercicio Físico: Un Pilar Fundamental

El ejercicio moderado, adaptado a cada etapa del embarazo, es fundamental. Consulta con tu médico sobre las actividades más seguras y efectivas.

El Papel del Monitoreo y Control

La medición regular de los niveles de glucosa en sangre es crucial. Utiliza las tecnologías disponibles para mantener un seguimiento detallado y prevenir picos de azúcar.

Conclusión

La diabetes gestacional es una condición que afecta a algunas mujeres durante el embarazo y que puede tener repercusiones para la salud de la madre y del bebé. Por eso, es importante realizar un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, basado en la dieta, el ejercicio y la insulina. Además, se debe hacer un seguimiento médico frecuente y un control del nivel de glucosa en la sangre. La diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, pero puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro. Por ello, se recomienda mantener unos hábitos de vida saludables y realizar pruebas periódicas de glucosa en la sangre. La diabetes gestacional no tiene por qué impedir disfrutar de un embarazo feliz y de un bebé sano, siempre que se sigan las indicaciones del médico y se cuente con el apoyo de la pareja, la familia y los profesionales sanitarios.

El manejo de la diabetes gestacional en 2024 se centra en la personalización del cuidado, la tecnología avanzada y un enfoque integral que incluye dieta, ejercicio, y monitoreo continuo. Con las herramientas y recursos adecuados, es posible llevar un embarazo saludable y feliz.

Para más información y una guía visual sobre cómo manejar la diabetes gestacional, te recomendamos ver este video en YouTube: Cómo Manejar la Diabetes Gestacional. Este recurso ofrece consejos prácticos y testimonios de mujeres que han vivido esta experiencia, brindando una perspectiva real y motivadora.

Recuerda, la información presentada aquí es para fines educativos. Siempre consulta con un profesional de la salud para obtener consejos específicos a tu situación.

FAQs

¿Qué es la diabetes gestacional? La diabetes gestacional es una condición que se desarrolla durante el embarazo cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina, resultando en niveles elevados de glucosa en la sangre.

¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional? Se diagnostica mediante pruebas de tolerancia a la glucosa oral realizadas entre las semanas 24 y 28 del embarazo, aunque puede hacerse antes si hay un alto riesgo.

¿Cuáles son los riesgos de la diabetes gestacional? Los riesgos incluyen parto prematuro, presión arterial alta durante el embarazo y un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro tanto para la madre como para el bebé.

¿Cómo puedo manejar mi diabetes gestacional? El manejo incluye monitoreo regular de los niveles de glucosa en sangre, una dieta saludable y equilibrada, ejercicio regular, y posiblemente medicación o insulina según lo recomiende tu médico.

¿Es posible tener un embarazo saludable con diabetes gestacional? Sí, con el manejo adecuado y el seguimiento médico, puedes tener un embarazo saludable y dar a luz a un bebé sano.